Conservación y Desarrollo

Smart Voyager Galapagos

Garantizando cruceros socio-ambientales responsables alrededor de las islas Galápagos
 “La historia natural de estas islas, es eminentemente curiosa, y merece nuestra atención.” –Charles Darwin, 1845

      Este año, aproximadamente 60.000 turistas visitarán las Islas Galápagos, que se encuentran a 960 km al oeste de la costa ecuatoriana. La mayoría se maravillará al observar los leones marinos, las focas, los piqueros de patas azules y las tortugas terrestres gigantes, que habiendo evolucionado aisladas de los depredadores naturales,  cautivaron a Charles Darwin. Otros, sin darse cuenta o con la intención, contribuirán a la degradación de estas islas. A lo largo de los años, la llegada de especies exóticas, la pesca, y un turismo manejado de una manera poco apropiada han perturbado y puesto en peligro las aguas y la vida silvestre de las Islas Galápagos.

      Para proteger a estos asombrosos laboratorios vivientes, y a la gente que vive y trabaja en ellos, Conservación y Desarrollo –en colaboración con su contraparte la Alianza para Bosques (Rainforest Alliance) – desarrollaron Smart Voyager. El programa otorga su sello de aprobación a los operadores que cumplen una serie de normas estrictas  de conservación para proteger el ambiente, la vida silvestre, el bienestar de los trabajadores y las comunidades locales. Para el viajero, el sello de Smart Voyager, es una la garantía de viajar con un operador que se preocupa por la conservación de las islas y que ha tomado todas las precauciones ara brindarle una aventura memorable, educacional y emocionante, sin dañar a la vida silvestre de este ambiente tan especial. Para los operadores turísticos y los agentes de viaje, Smart Voyager les asegura que las excursiones en barco a la cuales representan están minimizando su impacto en el ambiente y la sociedad.

      Los estándares de Smart Voyager fueron diseñados con colaboración de científicos, expertos en conservación, y operadores turísticos;  cubren una gama de preocupaciones ambientales y sociales. Protegen contra potenciales fuentes de contaminación; establecen reglas para el buen manejo de los muelles, barcos de excursiones, y las pequeñas embarcaciones que transportan a los pasajeros hasta los barcos; especifican criterios para la obtención y el manejo de las provisiones; y controlan  la oportunidad de introducir especies exóticas. Para la gente local, y los trabajadores, estos estándares equipan buenas condiciones de vida, y una capacitación avanzada para los guías y la tripulación de los barcos.

Tras dos años de investigación, en mayo del 2000 se presentó Smart Voyager. Actualmente, cinco de las 20 grandes embarcaciones turísticas que viajan en las Galápagos – descritas como hoteles flotantes – han sido evaluadas y certificadas como eco-amigables y socialmente responsables por el programa Smart Voyager. Los cinco cruceros certificados han efectuado cambios tangibles, que incluyen el uso de pinturas libres de plomo y TBT, la implementación de una sistema de manejo de desechos, y la producción de agua dulce a través de una planta desalinizadora a bordo, el manejo cuidadoso de combustible, y mejoras en las condiciones de los trabajadores.

      En el 2001, la iniciativa Smart Voyager, fue encomendada por el Comité de Patrimonio Mundial de la UNESCO “debido a la naturaleza de las visitas turísticas a las Galápagos, y los impactos del turismo en el ambiente frágil y ante la propuesta de la Reserva Marina. Se cree que se debe considerar la promoción de propuestas similares en otros sitios de Patrimonio Mundial.”

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Principios de Certificación de Smart Voyager Galápagos

Los estándares de certificación de Smart Voyager se organizan en doce principios:

Política de la Empresa
La empresa debe tener una política administrativa que incluya cumplir con la legislación nacional y los acuerdos internacionales, así como también con los estándares de Smart Voyager.

Conservación de los Ecosistemas Naturales
La operación turística debe apoyar y promover la conservación del Parque Nacional y la Reserva Marina de las Islas Galápagos.

Disminución del Riesgo de Introducción y Dispersión de Especies Exóticas
La operación turística debe prevenir la introducción de especies desde el continente hacia las islas y la dispersión de especies entre las islas.

Tratamiento Justo y Apropiado a los Trabajadores
La operación turística debe elevar el bienestar socioeconómico y la calidad de vida de los trabajadores y sus familias.

Capacitación de los Trabajadores
Todo el personal involucrado en la operación turística debe recibir capacitación y educación ambiental.

Relaciones con la Comunidad y Bienestar Social Local
La empresa debe comprometerse con el bienestar social y el desarrollo socioeconómico de la comunidad de las Islas Galápagos.

Control Estricto de Uso, Provisión y Almacenamiento de Materiales
Los operadores de las embarcaciones deben planear y controlar el consumo, provisión y almacenamiento de materiales, tomando en consideración el bienestar de los turistas, los trabajadores, las comunidades locales y la conservación de los ecosistemas naturales.

Manejo Integrado de Desechos
Los barcos deben seguir un plan de manejo de desechos que incluirá: reducción, reutilización, reciclado y tratamiento final adecuado para deshacerse de todos los desechos.

Compromiso de Parte del Turista
Los turistas deben ser orientados con respecto a su participación en la protección de los recursos naturales, y las culturas locales, tratando de dejar la menor huella posible tras su paso por las islas, y colaborar con los programas de conservación que allí se desarrollan.

Seguridad
El programa Smart Voyager no garantiza la seguridad, pero cerifica embarcaciones que se adhieren a los estándares de seguridad internacional y que tienen los permisos y licencias apropiadas.

Planificación y Monitoreo
Las operaciones turísticas deben estar planificadas, monitoreadas y evaluadas tomando en consideración los factores técnicos, económicos, sociales, y ambientales.